A tres semanas del violento ataque ocurrido al interior del Colegio Obispo Silva Lezaeta de Calama —que dejó una inspectora fallecida y a varios heridos— el establecimiento inició su proceso de retorno a clases con una asistencia cercana al 50%. El hecho, registrado el pasado 27 de marzo, obligó a suspender las actividades académicas mientras se revisaban protocolos y se brindaba apoyo psicológico a la comunidad educativa.
El regreso se está realizando de manera gradual. En la primera jornada volvieron los estudiantes de 1° a 5° básico, quienes fueron recibidos con actividades enfocadas en el reencuentro, la contención emocional y el fortalecimiento del sentido de pertenencia. Estas instancias buscan ayudar a los alumnos a procesar lo ocurrido y avanzar en la recuperación del ambiente escolar.
Durante los próximos días continuará la reincorporación progresiva, con jornadas acotadas entre las 9:00 y 12:00 horas. Se espera que los cursos de 6° a 8° básico se sumen en las siguientes jornadas, mientras que la enseñanza media retornará a partir del viernes, grupo que podría presentar mayor impacto tras los hechos vividos, especialmente quienes estuvieron directamente involucrados.

