La Policía de Investigaciones (PDI) admitió que actualmente existe la imposibilidad de expulsar a cerca de seis mil ciudadanos venezolanos desde Chile, debido a la ausencia de relaciones consulares con Caracas. La situación fue expuesta por el encargado de Migraciones de la institución ante la comisión de Gobierno del Senado, en medio del debate por nuevas medidas para enfrentar la migración irregular.
El tema surgió en el contexto de la tramitación de un proyecto de ley que busca tipificar como delito el ingreso clandestino al país, iniciativa que será votada en general en los próximos días. Durante la discusión, autoridades policiales explicaron que la falta de vínculos diplomáticos impide coordinar deportaciones hacia Venezuela, lo que limita la ejecución de órdenes de expulsión vigentes.
Este escenario ha abierto un amplio debate político y técnico, considerando que una parte importante de las órdenes de expulsión pendientes corresponde a ciudadanos venezolanos. En paralelo, el Gobierno ha iniciado gestiones para restablecer relaciones al menos a nivel consular, con el objetivo de destrabar estos procesos y facilitar eventuales retornos.

