Tras la detención de tres estudiantes de la Universidad Austral de Chile, imputados por la agresión a la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, las Juventudes Comunistas de Chile y el Frente Amplio —a través de su frente estudiantil— descartaron cualquier vínculo con los hechos y cuestionaron la reacción del Ejecutivo.
Mediante un comunicado, ambas organizaciones afirmaron que el incidente “no fue convocado por ninguna de nuestras estructuras ni forma parte de nuestra línea de acción política”.
Asimismo, acusaron que el caso está siendo utilizado como una “cortina de humo” para desviar la atención de otras materias. “Coincidentemente, este operativo de detención ocurre el mismo día en que se discute el proyecto ‘Escuelas Protegidas’, iniciativa que busca criminalizar al movimiento estudiantil y restringir beneficios sociales como la gratuidad”, señalaron.
Las agrupaciones también apuntaron a la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, quien anunció la presentación de una querella y la solicitud de medidas cautelares más estrictas contra los imputados.
“Denunciamos públicamente a la ministra Steinert, quien utiliza un hecho aislado para generar un show mediático en lugar de atender las principales preocupaciones de la ciudadanía”, indicaron.
En esa línea, cuestionaron las prioridades del Gobierno en materia de seguridad, asegurando que “resulta preocupante que estos hechos tengan mayor relevancia que la lucha contra el crimen organizado”, junto con advertir un aumento en los índices de homicidios e intentos de homicidio durante la actual administración.
Finalmente, las juventudes calificaron como “inadmisibles” las declaraciones de la autoridad, señalando que podrían afectar la autonomía del Poder Judicial. “Exigimos que la investigación avance sin presiones políticas y con pleno respeto a la presunción de inocencia de los involucrados”, concluyeron.

