Nuevos antecedentes sobre la desaparición y muerte de Jorge Matute Johns, conocido como “Coke”, volvieron a remecer la opinión pública luego de conocerse la declaración judicial del exsacerdote Andrés San Martín. En su testimonio ante la jueza Carola Rivas en 2014, aseguró que el académico Mario Quiroz le indicó mediante gestos que el joven “había sido lanzado” cerca del lugar donde él vivía, entregando una pista clave en uno de los casos policiales más emblemáticos del país.
San Martín, figura central en la investigación, reiteró que recibió información sobre el destino de Matute bajo secreto de confesión, por lo que nunca ha podido revelar esos detalles. Además, explicó que acompañó espiritualmente a María Teresa Johns, madre de Jorge, para ayudarla a aceptar la muerte de su hijo, asegurando que ya conocía antecedentes que apuntaban a que había sido asesinado.
La declaración volvió a tomar relevancia tras el estreno de la serie de Netflix Alguien tiene que saber, inspirada en el caso ocurrido en Concepción. A más de dos décadas de la desaparición de Matute en 1999, el silencio de quienes manejan información y las piezas aún inconclusas de la investigación siguen impidiendo esclarecer completamente la verdad.

