Nuevos antecedentes agudizan la polémica en torno a la jueza Irene Rodríguez Chávez, quien habría permanecido dormida durante la audiencia del 9 de julio en la que se decretó prisión preventiva para los tres acusados del homicidio de José Felipe Reyes Ossa, conocido como el “Rey de Meiggs”. Según información obtenida por La Radio, la magistrada quedó dormida mientras la Fiscalía ECOH exponía los cargos, obligando al fiscal a repetir su intervención en medio de la formalización por homicidio calificado y robo con intimidación.
El episodio se suma al escándalo por la liberación de Osmar Alexander Ferrer Ramírez, uno de los tres imputados, en el marco de la misma causa. En medio de la controversia, trascendió que el apodo de la jueza sería “tuto”, aludiendo a sus supuestas cabezadas durante audiencias. La investigación por el asesinato, cometido el 19 de junio en Ñuñoa, sigue vigente con un plazo de 120 días para su desarrollo.
Frente a las críticas, Rodríguez se defendió en una entrevista con TVN, donde negó cualquier “dolo” o “corrupción” y afirmó que decretó la prisión preventiva de los tres imputados, firmando las órdenes enviadas a Gendarmería. Sin embargo, la magistrada no abordó las rectificaciones hechas el mismo día de la audiencia ni las tres resoluciones firmadas en apenas 11 minutos, entre las 20:17 y las 20:28 horas, que incluyeron tanto una orden de ingreso a prisión como el decreto de libertad para Ferrer Ramírez.