Al menos cuatro procedimientos administrativos en curso, una decena de denuncias por presunto maltrato laboral y una causa por conducción en estado de ebriedad forman parte de los antecedentes que han vuelto a instalar cuestionamientos en torno al recién asumido seremi de Educación de Magallanes, José Raúl Alvarado Díaz.
La autoridad fue designada el pasado 6 de abril por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast. Ese mismo día, la Asociación Sur Docentes Magallanes (Asuma) expresó públicamente su “profunda preocupación y rechazo” al nombramiento.
En su declaración, el gremio acusó al nuevo seremi de mantener un historial de presuntas prácticas de hostigamiento, vulneraciones de derechos fundamentales y conflictos en el ámbito laboral, antecedentes que —según señalaron— se encuentran actualmente bajo investigación en el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Magallanes.
De acuerdo con información recopilada por el organismo, existirían cuatro procesos administrativos abiertos relacionados con su gestión.
Previo a asumir el cargo, Alvarado se desempeñaba como director del Liceo Industrial de Punta Arenas, donde —según denuncias de organizaciones docentes— se habrían registrado situaciones vinculadas a infracciones al Estatuto Docente, conflictos internos y un deterioro del clima laboral.
Un correo enviado en septiembre de 2025 por el Sindicato de Profesores del SLEP Magallanes solicitó la apertura de un sumario administrativo, acusando presuntas conductas autoritarias, medidas de exclusión y prácticas que habrían afectado la convivencia escolar.
Posteriormente, el mismo gremio reiteró sus denuncias mediante una declaración pública, donde se aludió a posibles situaciones de acoso laboral, discriminación, vulneración de derechos y uso inadecuado de recursos, entre otros puntos.
A estas acusaciones se suma una causa judicial registrada en 2019 en la ciudad de Valdivia, donde Alvarado fue detenido por conducción bajo la influencia del alcohol. Según antecedentes judiciales, el test de alcoholemia arrojó 0,67 gramos por litro de sangre, lo que derivó en una sanción económica y la suspensión temporal de su licencia de conducir. La causa fue posteriormente sobreseída en 2020.
Pese a estos antecedentes, el 6 de abril asumió formalmente como seremi de Educación en Magallanes.
Desde la Asociación Sur Docentes han solicitado revisar el nombramiento y transparentar los criterios de designación de autoridades educativas, además de un pronunciamiento del Ministerio de Educación.
Hasta ahora, la cartera no ha entregado una versión oficial respecto de las denuncias consultadas.
En paralelo, a nivel nacional, ya se contabilizan 18 seremis que han dejado sus cargos en poco más de un mes desde el inicio del actual Gobierno.

