La ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, descartó categóricamente que Chile se encuentre en una situación de quiebra, aunque reconoció un escenario de alta presión en las finanzas públicas. La autoridad explicó que el país enfrenta una “estrechez fiscal gigante”, marcada por un contexto de bajos ingresos y múltiples demandas sociales.
En esa línea, la secretaria de Estado sostuvo que, si bien Chile mantiene un importante potencial de desarrollo, arrastra dificultades asociadas a años de bajo crecimiento y problemas en la gestión fiscal. Asimismo, advirtió que la falta de recursos limita la capacidad de respuesta del Estado ante necesidades urgentes, como la reconstrucción de viviendas y la atención de emergencias.
Las declaraciones se dan en medio de la controversia generada por el uso del concepto “Estado quebrado” en redes sociales gubernamentales, situación que fue posteriormente corregida por autoridades, incluido el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Desde el Ejecutivo recalcaron que, si bien existe un deterioro fiscal, el país mantiene estabilidad y trabaja en una estrategia de recuperación económica.

