El gobernador del Biobío, Sergio Giacaman, abordó la grave situación provocada por los incendios forestales que afectan a las regiones del Biobío y Ñuble, ambas bajo alerta roja y Estado de Catástrofe, señalando que existen antecedentes que apuntan a una posible intencionalidad en el origen de los siniestros. La autoridad regional solicitó encarecidamente que se investigue para identificar a los responsables del daño humano, ambiental y material provocado.
En declaraciones radiales, Giacaman sostuvo que la presencia de múltiples focos simultáneos, favorecidos por la dirección del viento, hace difícil sostener un origen natural de los incendios. En la misma línea, el agroclimatólogo de la Universidad de Talca, Patricio González, destacó lo inusual del horario de inicio del fuego —durante la tarde-noche—, lo que impidió la acción aérea y permitió que las llamas se propagaran por horas sin control, especialmente cerca de zonas pobladas.
Respecto a la situación actual, el gobernador indicó que durante la noche se registraron nuevos brotes en sectores como Penco y el acceso a Tomé, los que fueron controlados, y que la jornada fue más tranquila en comparación a días anteriores. No obstante, se mantiene el toque de queda en comunas como Penco, Nacimiento y Laja, con especial preocupación en localidades gravemente afectadas como Lirquén, donde las autoridades concentran sus esfuerzos en labores humanitarias, sanitarias y de seguridad.

