La Contraloría General de la República rechazó por tercera vez el sumario administrativo instruido por la Presidencia para esclarecer la muerte del gásfiter Hugo Morales Lobos, ocurrida en septiembre de 2024 en el Palacio de La Moneda. El trabajador falleció tras sufrir un ataque cardíaco luego de una extensa jornada laboral que, según la Dirección del Trabajo, superó las 18 horas.
El organismo fiscalizador objetó el último expediente —enviado en marzo de 2026— argumentando falta de “motivación” y “fundamento racional” en las sanciones propuestas. Además, desde Contraloría señalaron que las indagatorias previas tampoco cumplieron con los estándares requeridos, siendo observadas por no haberse desarrollado de forma correcta.
Entre las principales falencias detectadas, se indicó que la investigación es incompleta y no aborda posibles responsabilidades de la jefatura del Departamento de Gestión de Personas. El caso generó previamente la renuncia de la entonces directora administrativa de la Presidencia, mientras que la reiteración de los rechazos evidencia la necesidad de un proceso más riguroso para determinar eventuales responsabilidades.

