La Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile (CNDC) informó este lunes que se mantendrá en “alerta total” a nivel nacional, en medio de la creciente preocupación del sector por el alza en los precios de los combustibles y, en particular, por los recientes incrementos en el valor del diésel.
La decisión fue adoptada durante una asamblea realizada en la jornada, en la que participaron dirigentes de Santiago y de distintas regiones del país. A través de una declaración pública, el gremio advirtió que esta medida seguirá vigente mientras continúen aplicándose nuevas alzas en el combustible.
Según expusieron, el aumento del diésel ya bordea el 65% en comparación con los valores registrados a mediados de marzo, situación que —afirman— mantiene en tensión al rubro del transporte de carga.
“Se mantiene la alerta total de sus asociaciones gremiales en todo Chile, mientras sigan aplicándose nuevos aumentos de precios del diésel. Esta alerta total es activa”, señaló la Confederación en el texto difundido públicamente.
En la misma línea, el organismo expresó su respaldo a las manifestaciones y movilizaciones que han impulsado camioneros en distintos puntos del país, subrayando que existe una molestia legítima frente al impacto económico que ha provocado el encarecimiento del combustible.
“Respaldamos las manifestaciones o movilizaciones de los camioneros, y se reconoce como legítima la molestia por las alzas, cuyo aumento ya suma un 65% respecto a los valores que había a mediados de marzo”, agregaron.
Junto con ello, la CNDC emplazó a los mandantes o generadores de carga, tanto del sector público como privado, especialmente a aquellos que mantienen una posición dominante en el mercado, a considerar el complejo escenario que enfrenta el transporte de carga.
En ese sentido, solicitaron que las tarifas de los fletes sean reajustadas de acuerdo con el aumento de los costos operacionales, con el fin de evitar que todo el impacto de las alzas recaiga exclusivamente sobre los camioneros.
La declaración del gremio surge en un contexto de creciente inquietud en el sector, que advierte sobre las consecuencias que podrían generar nuevos incrementos en el precio del diésel para la continuidad de sus operaciones y la estabilidad del transporte de carga en el país.

