La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó y despachó este miércoles la Ley de Inteligencia, poniendo fin a una tramitación legislativa que se extendió por más de siete años. La iniciativa fue respaldada por una amplia mayoría, con 107 votos a favor, ninguno en contra y solo 3 abstenciones, quedando así en condiciones de ser promulgada como ley de la República.
El proyecto busca fortalecer la defensa de la soberanía nacional y la seguridad pública mediante la modernización del Sistema de Inteligencia del Estado (SIE). Entre sus objetivos centrales se encuentra mejorar la planificación y la toma de decisiones estratégicas para enfrentar de manera eficaz los riesgos y amenazas a la seguridad del Estado, el orden constitucional, la integridad territorial y el ejercicio de los derechos y libertades de la ciudadanía.
Desde el Gobierno destacaron la relevancia de esta normativa, considerada una de las más importantes tramitadas en el Congreso en las últimas décadas. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, señaló que la ley permitirá establecer una nueva gobernanza del sistema de inteligencia, incorporando instrumentos de planificación estratégica, una nueva directiva de Inteligencia y el fortalecimiento de las capacidades operativas y funciones de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI).

