En completo hermetismo avanzan las indagatorias del Ministerio Público, la Policía de Investigaciones (PDI) y la Universidad Austral de Chile por la agresión sufrida por la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, ocurrida el pasado miércoles 8 de abril en dependencias del plantel.
Si bien fuentes cercanas a la investigación reconocen que las diligencias han sido intensas durante los últimos días y que se ha exigido celeridad en el proceso, hasta ahora no se han informado detenciones ni se han dado a conocer identidades de los eventuales responsables del ataque, el cual se investiga como un presunto delito de atentado contra la autoridad.
Desde el Ministerio Público en la región, encabezado por la fiscal Tatiana Esquivel, se mantiene un estricto hermetismo respecto del avance de las diligencias, sin entregar información pública sobre las acciones destinadas a esclarecer los hechos.
La semana pasada se esperaba una vocería de la fiscalía, sin embargo, esta fue suspendida sin explicaciones oficiales. La situación no sería inusual, según fuentes cercanas, dado el estilo reservado con que la persecutora ha manejado investigaciones de alta sensibilidad.
De acuerdo con antecedentes recabados por Radio Bío Bío, en los últimos días se han realizado diversas diligencias, incluyendo toma de declaraciones, revisión de registros audiovisuales y análisis de información de estudiantes vinculados al entorno del hecho.
En paralelo, la investigación interna de la Universidad Austral de Chile también avanza bajo reserva. Desde la institución indicaron que no habrá vocerías ni acceso a entrevistas mientras se desarrollan las indagatorias.
Asimismo, fuentes internas señalan que ya se han tomado declaraciones y que existe un equipo especialmente encargado del proceso investigativo, el cual no tiene plazos definidos para su conclusión.

