La decisión del Frente Amplio de proponer oficialmente a Beatriz Sánchez como candidata al Senado por el Maule desató un remezón en el oficialismo, donde la actual senadora y presidenta del PS, Paulina Vodanovic, buscaba asegurar su reelección sin mayores sobresaltos. La exconstituyente y excandidata presidencial recibió el respaldo unánime del consejo político regional frenteamplista, lo que reconfigura completamente el escenario parlamentario en la zona.
El arribo de Sánchez se suma a la tensión ya existente con el diputado Jaime Naranjo, ex PS, quien también pretende competir por la copa senatorial y fue vetado públicamente por la dirigencia socialista. El secretario general del PS, Camilo Escalona, fue tajante: «No vamos a aceptar que un exdiputado socialista compita contra nuestra senadora y presidenta del partido». A esto se suma el interés del radical Alexis Sepúlveda, lo que deja entrever una posible fragmentación oficialista.
Aunque el Frente Amplio apuesta por fortalecer su presencia en el Maule con una figura nacional como Sánchez, el movimiento también pone en riesgo la posibilidad de conformar una lista única del oficialismo. Así, el escaño de Vodanovic podría peligrar si no logra una fórmula competitiva en un sistema proporcional que castiga la dispersión de votos. La pelea senatorial en el Maule promete escalar en los próximos meses.