La Delegación Presidencial Metropolitana y el Ministerio de Seguridad Pública encabezaron la noche de este miércoles un amplio megaoperativo desplegado de manera simultánea en 30 puntos estratégicos de la Región Metropolitana, en una acción coordinada que contó con la participación de Carabineros, la PDI y equipos municipales. El procedimiento tuvo como principales objetivos la fiscalización migratoria, la detección de personas prófugas de la justicia y el combate a delitos asociados al microtráfico, porte ilegal de armas y otras infracciones de mayor complejidad.
El despliegue incluyó 11 operativos conjuntos entre ambas policías, enfocados especialmente en controles migratorios, además de fiscalizaciones de identidad y vehiculares en distintos sectores de la capital. Uno de los primeros puntos intervenidos fue calle Toro Mazote, en Estación Central, en el sector conocido como “Pequeña Caracas”, donde autoridades de Gobierno supervisaron en terreno el desarrollo del operativo.
Desde ese lugar, la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, destacó la magnitud del procedimiento y afirmó que la acción busca reforzar el control en distintos puntos críticos de la región. “Estamos en 30 puntos dentro de la Región Metropolitana devolviendo la seguridad a nuestro país. Estamos con más de 700 funcionarios entre PDI y Carabineros y distintos actores de las municipalidades que nos colaboran con este control”, señaló la secretaria de Estado.
La autoridad agregó que el operativo está orientado, entre otras materias, a revisar la situación de personas que hayan ingresado de manera irregular al país. En esa línea, Steinert indicó que ya existían resultados preliminares durante el desarrollo del despliegue, precisando que algunas personas detectadas no mantenían una situación migratoria regular y quedarían sujetas al procedimiento administrativo correspondiente.
Junto con la fiscalización migratoria, la intervención también contempló acciones destinadas a identificar flagrancias relacionadas con microtráfico y tráfico de drogas, porte ilegal de armas y ubicación de personas con órdenes pendientes. A ello se sumaron 16 patrullajes mixtos integrados por funcionarios de Carabineros e inspectores municipales, ampliando el alcance del operativo en distintas comunas de la capital.
El procedimiento no se limitó a Estación Central. También se desarrollaron controles en sectores como Cal y Canto, Mapocho, La Vega y Bellavista, donde además se realizaron narcotest a conductores y se retiraron vehículos y motocicletas. En algunos puntos, Carabineros desplegó personal del GOPE, ejemplares caninos para detección de drogas y explosivos, drones y apoyo aéreo con helicóptero.
Por su parte, el delegado presidencial metropolitano, Germán Codina, aseguró que el objetivo de este despliegue es recuperar espacios públicos y reforzar el orden en sectores especialmente complejos. “Este es probablemente el operativo más grande que ha habido en la RM en la historia y es una muestra más que estamos decididos a recuperar los espacios públicos y a brindarle tranquilidad a la gente”, sostuvo.
Asimismo, Codina remarcó que las personas detectadas en situación migratoria irregular y que puedan ingresar a procesos de expulsión serán sometidas a los procedimientos correspondientes. “Vamos a ser implacables en ese sentido. Queremos que vuelva a imperar el orden, que se entienda que hay que cumplir la ley en nuestro país”, afirmó.
Con este operativo, el Gobierno busca reforzar su estrategia de control territorial y de persecución de delitos en la Región Metropolitana, en medio de una agenda marcada por el combate al crimen organizado, la recuperación de espacios públicos y el endurecimiento de las fiscalizaciones migratorias.

