Parlamentarios de la UDI respondieron este lunes a los cuestionamientos del presidente Gabriel Boric, quien responsabilizó al gremialismo por el estancamiento del proyecto de Sala Cuna Universal, acusándolo de anteponer cálculos políticos a un derecho social. Desde la oposición rechazaron esas afirmaciones y sostuvieron que el Gobierno intenta trasladar responsabilidades por la falta de avances.
La diputada Flor Weisse afirmó que la preocupación del Ejecutivo es “repentina” y aseguró que la UDI está disponible para aprobar la iniciativa, pero con mejoras que eviten efectos negativos en el empleo femenino. En la misma línea, el diputado Jorge Alessandri recalcó que el oficialismo se opuso a un proyecto más amplio y advirtió que una tramitación apresurada podría terminar perjudicando al país y al mercado laboral.
En tanto, el senador Gustavo Sanhueza fue más directo y señaló que, si el proyecto no se aprueba antes del fin del mandato, será responsabilidad del propio Gobierno. El parlamentario enumeró una serie de decisiones adoptadas desde 2022 que, a su juicio, explican el retraso, y concluyó que “culpar a otros por los propios fracasos es el camino más fácil”, apuntando a un exceso ideológico que habría impedido un acuerdo oportuno.

