La interrupción del suministro de gas natural argentino en las regiones de Ñuble y Biobío encendió las alertas este jueves, luego de que se detectara combustible que no cumple con los estándares exigidos en Chile. La situación obligó al cierre de una válvula en el gasoducto en la frontera, dejando sin flujo a diversos clientes, principalmente del sector industrial.
Según informaron autoridades y empresas del rubro, el problema se originó por parámetros fuera de especificación en el gas transportado, lo que activó protocolos de seguridad. Desde el Ministerio de Energía señalaron que ya se están evaluando alternativas junto a las autoridades argentinas para restablecer un suministro que cumpla con la normativa vigente, aunque por ahora no existe una fecha clara de reposición.
Pese al corte, el impacto inmediato ha sido contenido gracias a sistemas de respaldo con los que cuentan la mayoría de las industrias afectadas. Sin embargo, se mantiene la incertidumbre a la espera de estudios técnicos que permitan determinar la composición del gas y los riesgos asociados a su uso, en un escenario donde la energía, una vez más, depende de variables que no siempre pasan la prueba.

