En la recta final previo al cambio de mando, el presidente electo José Antonio Kast afina los últimos detalles de su llegada a La Moneda, marcada por una estrategia que apunta a mostrar acción inmediata desde el inicio de su mandato, similar al estilo que ha caracterizado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con decisiones ejecutivas inmediatas.
Como parte de este proceso, Kast también dejará oficialmente su militancia en el Partido Republicano, colectividad que fundó en 2019. La decisión busca reforzar la idea de un liderazgo institucional por sobre las estructuras partidarias, gesto que desde la oposición han comparado con el realizado por Sebastián Piñera antes de asumir su primer gobierno en 2010.
Tras la ceremonia de investidura en el Congreso, el mandatario electo sostendrá un almuerzo con su gabinete en Cerro Castillo y posteriormente viajará a Santiago, donde firmará cerca de cinco decretos o proyectos en áreas como Defensa, Seguridad, Obras Públicas y Hacienda. Entre ellos destaca el nombramiento del comisionado presidencial para la Macrozona Norte, marcando así el inicio operativo de su gobierno desde el primer día.

