El Gobierno ingresó al Congreso una reforma constitucional que incorpora a Gendarmería de Chile a las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, cambio que implica el término de las asociaciones de funcionarios de la institución. El proyecto fue firmado por el Presidente Gabriel Boric junto a los ministros de Seguridad, Luis Cordero, y de Justicia, Jaime Gajardo.
La iniciativa modifica diversos artículos de la Constitución para trasladar la dependencia de Gendarmería al Ministerio de Seguridad Pública y redefinir sus funciones. En paralelo, se establece un período transitorio para que las labores de reinserción social de las personas privadas de libertad sean asumidas, en el futuro, por un nuevo servicio especializado dependiente del Ministerio de Justicia.
Uno de los aspectos más sensibles de la reforma es la disolución inmediata de los gremios de Gendarmería, al quedar su personal sujeto al régimen jurídico de las fuerzas de orden, que restringe el derecho de asociación. La medida ha generado resistencia entre los funcionarios, mientras el Ejecutivo sostiene que es una decisión necesaria para fortalecer la seguridad pública y enfrentar el crimen organizado y la corrupción en el sistema penitenciario.

