El presidente nacional de la Asociación de Gendarmes de Chile (AGECH), Pablo Jaque, responsabilizó al Gobierno por el grave hacinamiento que afecta al sistema penitenciario, situación que —afirmó— impide realizar una correcta segregación de la población penal. Las declaraciones se dan tras una seguidilla de hechos violentos en recintos carcelarios, entre ellos el caso ocurrido en la cárcel de La Serena, donde un interno asesinó a su compañero de celda en un hecho de extrema gravedad.
En entrevista con Radio Cooperativa, Jaque sostuvo que el sistema penitenciario enfrenta una “falla estructural”, debido al fuerte aumento de la población penal, que hoy alcanza cerca de 65 mil personas privadas de libertad. Esta cifra supera la capacidad de la red carcelaria en aproximadamente 25 mil internos, lo que dificulta el control al interior de los recintos y obliga a Gendarmería a operar con los mismos recursos humanos y espacios disponibles.
El dirigente gremial también criticó duramente el Plan Maestro de Infraestructura Penitenciaria 2022-2030, que proyecta la creación de 28.850 nuevas plazas, calificándolo como insuficiente frente a la urgencia actual. A su juicio, el énfasis del Gobierno está puesto en soluciones de largo plazo, mientras el problema es inmediato. En ese sentido, llamó a una fuerte inversión en infraestructura, mejoras en las condiciones laborales, mayor dotación de personal y el fortalecimiento de la tecnología para enfrentar la crisis carcelaria.

