La Justicia de Australia rechazó el último intento de la exagente de la dictadura Adriana Rivas para evitar su extradición a Chile, donde es requerida por su presunta participación en secuestros, torturas y desapariciones ocurridas durante la década de 1970. El Tribunal Federal desestimó el recurso presentado por su defensa, que buscaba impugnar la decisión del Gobierno australiano que ya había autorizado su entrega.
La resolución judicial estableció que los delitos imputados están correctamente tipificados como secuestro agravado, desestimando el argumento de la defensa que buscaba calificarlos exclusivamente como crímenes de lesa humanidad para frenar la extradición. El fallo fue valorado como “histórico” por la abogada de las familias de las víctimas, quien destacó que existen pruebas creíbles sobre la participación de Rivas en los hechos investigados.
Este fallo representa un avance clave en un proceso que se ha extendido por más de una década y acerca a Rivas a ser juzgada en Chile. La exagente, vinculada a la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), está acusada de participar en la desaparición de siete personas durante la dictadura encabezada por Augusto Pinochet, entre ellas el dirigente comunista Víctor Díaz López.

