A una semana de la tragedia ocurrida en Renca, donde la explosión de un camión con gas dejó 12 personas fallecidas, se conocieron nuevos antecedentes sobre el conductor involucrado. Se trataba de un hombre de 65 años, con una extensa trayectoria en el transporte de carga, quien había regresado recientemente de vacaciones y estaba a pocas semanas de jubilar.
La Fiscalía Centro Norte ha sostenido como principal hipótesis que el accidente se habría originado por la pérdida de control del vehículo, posiblemente por exceso de velocidad, lo que derivó en un choque en cadena y una explosión tipo nube por gas licuado de petróleo. No obstante, gremios del transporte han llamado a no responsabilizar anticipadamente al conductor y pidieron una investigación profunda para esclarecer las causas.
Cercanos al trabajador aseguran que ese día había cumplido con todos los controles de rigor —incluidos test de alcohol, drogas y presión arterial— y descartan que padeciera problemas cardíacos o que tuviera conductas imprudentes al volante. Tras la tragedia, la empresa Gasco tomó contacto con la familia, colaboró en el proceso de identificación mediante peritajes de ADN realizados por el Servicio Médico Legal y ofreció apoyo económico y legal. Sus funerales se realizaron esta semana.

