La comercialización de bebidas espumantes sin alcohol dirigidas a niños y niñas, presentadas en envases similares a la champaña, generó críticas desde el ámbito de la defensa de los consumidores. Se advirtió que este tipo de productos puede provocar confusión con bebidas alcohólicas reales, especialmente en celebraciones familiares donde conviven versiones para adultos y opciones infantiles con presentaciones prácticamente idénticas.
Según se planteó, el uso de envases, símbolos festivos y narrativas asociadas históricamente al consumo de alcohol contribuye a una normalización temprana de estos códigos en la infancia. Desde una mirada preventiva, se alertó que trasladar rituales propios del mundo adulto al ámbito infantil representa un riesgo evitable y que este tipo de estrategias de marketing debería ser abordado con mayor responsabilidad por parte de fabricantes y comercios.
En ese contexto, se llamó a retirar estos productos del mercado mientras se realizan evaluaciones regulatorias y, en caso de mantenerse a la venta, a rediseñar sus envases y ubicarlos en categorías no asociadas al alcohol. Asimismo, se informó que se presentará una denuncia y solicitud de fiscalización ante el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), además de un requerimiento ante la Defensoría de la Niñez para revisar el cumplimiento de los estándares de protección de derechos de niños, niñas y adolescentes.

