La actriz Amparo Noguera enfrenta un complejo camino judicial para intentar recuperar más de $700 millones, luego de ser víctima de una estafa en la que once ciudadanos chilenos se encuentran actualmente formalizados. El caso se originó a partir de un engaño telefónico que simulaba gestiones bancarias, lo que derivó en la entrega voluntaria de fondos bajo coacción, una situación que complica las posibilidades de restitución.
De acuerdo con abogados especialistas en derecho penal y civil, se trata de un delito de estafa y no de fraude bancario, lo que dificulta atribuir responsabilidades directas a las entidades financieras. Entre las acciones posibles se cuentan la presentación de una querella criminal, demandas civiles paralelas y la solicitud de medidas cautelares para congelar bienes de los imputados, además del eventual comiso de activos obtenidos de forma ilícita.
Pese a estas alternativas, los expertos advierten que el éxito de cualquier acción dependerá de la rapidez con que se logre seguir el rastro del dinero y de la existencia efectiva de bienes a nombre de los acusados. En ese escenario, la recuperación total del monto defraudado es considerada incierta, especialmente si los fondos ya fueron transformados en divisas extranjeras o criptomonedas.

