En un hito histórico para la exploración espacial, la misión Artemis II despegó este miércoles rumbo a la órbita de la Luna, marcando el regreso de un vuelo tripulado al satélite natural de la Tierra por primera vez desde el Apolo 17 en 1972.
El lanzamiento se realizó a las 18:35 hora local desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, a bordo del poderoso cohete Space Launch System, que transporta la cápsula Orion. En ella viajan los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen.
La tripulación marca varios hitos: Glover se convertirá en la primera persona afrodescendiente en viajar a la Luna, Koch en la primera mujer en una misión lunar, y Hansen en el primer astronauta no estadounidense en orbitar el satélite.
La misión, que tendrá una duración aproximada de 10 días, no contempla un alunizaje. Su objetivo principal es evaluar el desempeño de la nave y sus sistemas con tripulación a bordo, como paso clave para futuras misiones que sí buscarán descender en la superficie lunar.
Tras el despegue, la nave entrará inicialmente en órbita terrestre, donde los astronautas realizarán pruebas críticas de seguridad, navegación y maniobras manuales. Solo después de estas verificaciones, Orion emprenderá su viaje hacia la Luna.
Durante el trayecto, la misión pondrá a prueba tecnologías fundamentales para el futuro de la exploración espacial, incluyendo sistemas de protección contra radiación y el escudo térmico, que deberá soportar el intenso calor del reingreso a la atmósfera terrestre a velocidades superiores a los 11 kilómetros por segundo.
Una vez en las cercanías de la Luna, la tripulación sobrevolará su cara oculta, momento en que se interrumpirán las comunicaciones con la Tierra. Se espera que los astronautas alcancen una distancia récord, superando incluso la lograda durante la misión Apolo 13.
El programa Artemis busca establecer una presencia humana sostenible en la Luna, con miras a futuras misiones a Marte. A diferencia del programa Apolo, esta nueva etapa cuenta con la colaboración de empresas privadas como SpaceX y Blue Origin, así como de socios internacionales.
El regreso de la cápsula Orion seguirá una trayectoria de “retorno libre”, utilizando la gravedad lunar para volver a la Tierra sin necesidad de propulsión adicional. Finalmente, la nave amerizará en el océano Pacífico, donde será recuperada por equipos especializados.
Con Artemis II, la NASA da un paso decisivo hacia el regreso del ser humano a la Luna, abriendo una nueva era en la exploración del espacio profundo.

