La justicia de Francia declaró culpable al chileno Nicolás Zepeda por el asesinato de su exnovia, la joven japonesa Narumi Kurosaki, ocurrido en 2016. La sentencia fue dictada este jueves en el tercer y último juicio, estableciendo como pena la cadena perpetua.
Según reportes desde el tribunal, el acusado reaccionó visiblemente afectado tras escuchar el veredicto, cerrando los ojos y llevándose las manos al rostro mientras el juez iniciaba la lectura de los argumentos que sustentaron la decisión judicial.
El proceso aún contempla la lectura completa de las motivaciones de la sentencia, en una causa que ha sido seguida tanto en Chile como en el extranjero. El caso marca su cierre judicial con la máxima pena aplicada por la justicia francesa.

