Nuevos antecedentes surgidos en el marco de la investigación por el ataque ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama han permitido reconstruir la dinámica de los hechos, estableciendo que el imputado —un estudiante de 18 años— habría planificado de manera detallada la agresión que dejó una inspectora fallecida y otras cuatro personas heridas.
De acuerdo con información recabada durante la indagatoria, el joven inició su jornada escolar con aparente normalidad. Sin embargo, en un momento decidió no ingresar a una de sus clases y se dirigió a los baños del establecimiento, donde permaneció encerrado portando una mochila con diversos elementos que posteriormente utilizaría en el ataque.
Según los antecedentes, fue en ese lugar donde comenzó la ejecución de su plan. Al ser requerido por una inspectora y otra funcionaria, el imputado salió vestido completamente de negro y extrajo un arma cortante, atacando a ambas con múltiples puñaladas.
Tras esta primera agresión, el sujeto se trasladó hacia el patio del recinto, donde estudiantes de segundo medio participaban en una clase de música. En ese contexto, atacó a tres alumnos, generando momentos de alta conmoción entre la comunidad educativa.
La acción fue contenida rápidamente por dos estudiantes, quienes lograron reducir al agresor antes de que continuara con el ataque, según consignan los primeros reportes policiales.
Las diligencias investigativas han permitido establecer que el imputado portaba diversos elementos preparados con antelación, incluyendo al menos cinco armas cortantes —entre ellas una katana— y un cuchillo de doble filo que habría sido utilizado en el homicidio. Asimismo, mantenía gas pimienta y jeringas con cloro, lo que refuerza la hipótesis de una planificación orientada a causar daño a múltiples personas.
En su domicilio, en tanto, se encontraron armas blancas con inscripciones alusivas a autores de masacres extranjeras, además de material vinculado a este tipo de ataques, antecedentes que actualmente son analizados por el Ministerio Público.
La línea investigativa apunta a que el objetivo del imputado habría sido perpetrar un ataque indiscriminado dentro del establecimiento, sin un blanco específico, lo que está siendo evaluado por un equipo multidisciplinario compuesto por fiscales y peritos especializados.
El caso continúa en desarrollo y se espera la formalización del imputado tras la ampliación de su detención decretada por el tribunal, instancia que se llevará a cabo el próximo martes.

