El fallecimiento de un paciente que esperaba una intervención quirúrgica en el Hospital del Salvador intensificó la polémica en torno a la priorización de una cirugía realizada a la madre de la ministra de Salud, Ximena Aguilera. Según un reportaje de T13, el paciente falleció tres días después de haber sido postergado, producto de un shock séptico, lo que abrió un nuevo flanco de cuestionamientos sobre eventuales irregularidades en el proceso de asignación de turnos quirúrgicos.
De acuerdo con los antecedentes conocidos, la operación de la madre de la secretaria de Estado se habría realizado sin considerar el nivel de riesgo de otros pacientes en espera, obligando a retrasar procedimientos considerados de alta complejidad. El caso motivó a parlamentarios de oposición a solicitar una auditoría a Contraloría y a anunciar denuncias ante el Ministerio Público por un eventual tráfico de influencias, además de impulsar la conformación de una comisión investigadora en la Cámara de Diputadas y Diputados.
Las críticas también alcanzaron al oficialismo, desde donde se calificó la situación como “grave” y se exigió transparencia respecto de los protocolos aplicados. Mientras algunos sectores piden la renuncia de la ministra Aguilera, otros parlamentarios han planteado la necesidad de esclarecer los hechos antes de adoptar sanciones políticas, en medio de un debate que pone en el centro la equidad y la confianza pública en el sistema de salud.

