La cúpula del Partido Comunista activó gestiones internas para recomponer vínculos con la exministra del Trabajo y excandidata presidencial Jeannette Jara, luego de que expresara públicamente dudas sobre la continuidad de su militancia. La situación generó preocupación en la comisión política del partido, que busca abrir un espacio de diálogo directo antes de que el debate escale a una definición mayor.
Desde la dirigencia comunista reconocen que las declaraciones de Jara se producen en un momento sensible, marcado por la derrota electoral y un proceso de reordenamiento estratégico. La secretaria general del PC, Bárbara Figueroa, sostuvo que esperan una conversación “descarnada”, pero orientada a preservar la unidad, mientras parlamentarios del partido recalcaron que cualquier definición debe abordarse en la orgánica interna.
En el entorno de la exministra atribuyen su incomodidad a diferencias surgidas durante la campaña presidencial con ciertos liderazgos del partido. Pese a ello, el presidente del PC, Lautaro Carmona, destacó el rol político y la trayectoria de Jara, expresando su expectativa de que su experiencia pueda proyectarse y contribuir a las futuras tareas políticas del país.

