La alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, abordó una serie de temas clave durante una entrevista en Radio Bío Bío, donde entregó definiciones sobre la violencia en colegios, el avance de la reconstrucción tras los incendios y su mirada crítica del escenario político y económico del país.
En relación con los recientes hechos de violencia escolar —incluido el asesinato de una inspectora en el norte—, la jefa comunal apuntó a causas estructurales. A su juicio, este fenómeno refleja fallas más profundas del sistema: “La violencia en los colegios hoy es uno de los síntomas de cómo el sistema está haciendo agua en varios lados”, señaló, enfatizando que, más allá de medidas inmediatas de seguridad, es fundamental abordar el origen del problema.
En esa línea, sostuvo que la violencia trasciende el ámbito educativo y responde a una crisis social más amplia. Factores como la dinámica familiar, la falta de tiempo y el estrés cotidiano —muchas veces asociados a condiciones económicas exigentes—, contribuyen a un ambiente de mayor irritabilidad y debilitamiento en la formación de valores. “Si no atacamos eso, creo que la violencia va a persistir”, advirtió.
Otro de los ejes de la conversación fue el proceso de reconstrucción en Viña del Mar tras los incendios. La alcaldesa recalcó la urgencia de acelerar los trabajos, poniendo el foco en la reposición de viviendas para las familias afectadas. Si bien reconoció la existencia de dificultades técnicas en algunas soluciones habitacionales, insistió en que estas no deben frenar el avance. “Necesitamos casas”, subrayó, planteando que los procesos administrativos y judiciales pueden desarrollarse en paralelo.
Respecto a las tensiones con autoridades —incluidos episodios de conflicto entre el Ministerio de Vivienda y pobladores—, fue crítica del tono del debate público. “Estoy bastante hastiada de las controversias y de las peleas públicas (…) no son productivas”, afirmó, haciendo un llamado a priorizar soluciones por sobre enfrentamientos.
También defendió la gestión municipal frente a observaciones de la Contraloría, explicando que las decisiones adoptadas se enmarcaron en un contexto de emergencia. Según indicó, se optó por priorizar la ayuda inmediata, incluso asumiendo ciertos riesgos administrativos, con el objetivo de no dejar a familias sin apoyo en momentos críticos.
En el plano político, Macarena Ripamonti deslizó cuestionamientos al liderazgo del Ejecutivo encabezado por José Antonio Kast, particularmente en materia económica. En ese sentido, criticó la toma de decisiones vinculadas al manejo del mecanismo de estabilización de combustibles, sugiriendo falta de conducción clara en el gobierno.
Finalmente, la alcaldesa advirtió sobre un escenario internacional complejo que podría impactar en Chile, con eventuales efectos económicos derivados de conflictos globales. A pesar de ello, expresó una visión optimista, señalando que estos procesos responden a ciclos y que es posible avanzar si se fortalecen liderazgos enfocados en el bienestar común y en garantizar condiciones básicas para la población.

