El presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, calificó como “el hecho más grave que ha ocurrido en la educación chilena” la agresión registrada este viernes en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, que terminó con la muerte de una inspectora de 59 años.
El ataque fue perpetrado por un estudiante de 4° medio, quien agredió con un arma blanca a funcionarios y alumnos del establecimiento, provocando el fallecimiento de una inspectora debido a la gravedad de sus heridas.
“Es tal vez el hecho más grave que ha ocurrido en la educación chilena en materia de violencia. No recordamos que una profesional de la educación haya fallecido ejerciendo su trabajo”, afirmó Aguilar.
El dirigente gremial sostuvo que este tipo de situaciones han sido advertidas en reiteradas ocasiones a las autoridades, alertando sobre un sostenido aumento de la violencia en los establecimientos educacionales.
“Esto es algo que hemos venido señalando desde hace tiempo. Claramente existe un problema de salud mental en la población infantil y juvenil que no se está abordando adecuadamente, lo que obliga a realizar un análisis profundo”, agregó.
Asimismo, enfatizó que la violencia escolar se ha convertido en uno de los principales desafíos del sistema educativo, advirtiendo que existe un “reporte nacional” que evidencia su incremento y una preocupante normalización de estas conductas.
“Debe haber un antes y un después tras este hecho”, recalcó.
Finalmente, Aguilar hizo un llamado al presidente José Antonio Kast para abordar la situación como una “superemergencia”, instando a tomar medidas urgentes frente a la crisis de convivencia y seguridad en las comunidades educativas.
Las autoridades continúan investigando las circunstancias del ataque, mientras la comunidad escolar permanece consternada por lo ocurrido.

