El último Informe de Finanzas Públicas reveló que el déficit estructural de 2025 alcanzó un 3,55% del PIB, cifra superior a las proyecciones previas y que representa el tercer incumplimiento consecutivo de la meta fiscal. El documento, elaborado por el Ministerio de Hacienda junto a la Dirección de Presupuestos (Dipres), también situó el déficit efectivo en 2,8% del PIB, equivalente a cerca de 9,5 billones de pesos.
Desde el Gobierno del presidente Gabriel Boric defendieron la gestión fiscal, argumentando que el resultado estuvo influido por ajustes cíclicos asociados al precio del cobre y por una baja recaudación tributaria no minera. Además, destacaron que la deuda bruta del Gobierno Central se mantuvo estable en 41,7% del PIB, lo que habría permitido contener el pago de intereses y evitar un mayor deterioro de las cuentas públicas.
En contraste, el equipo del presidente electo José Antonio Kast manifestó preocupación por la situación fiscal que heredará la próxima administración. El futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, adelantó un plan de ajuste que contempla recortes por hasta US$6.000 millones, con un énfasis en reducir gastos no esenciales y mejorar la eficiencia del Estado, ante un escenario que califican como crítico para las finanzas del país.

