El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, defendió este miércoles la reforma constitucional que busca incorporar a Gendarmería de Chile a las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, iniciativa que ingresó al Congreso y que contempla la disolución de las asociaciones de funcionarios. La propuesta abrió un nuevo flanco de debate político y gremial en medio de la mayor crisis institucional que enfrenta la entidad penitenciaria.
El proyecto establece disposiciones transitorias para separar las funciones de seguridad de las labores de reinserción social, las que serán traspasadas a un nuevo Servicio Nacional de Reinserción Social bajo el alero del Ministerio de Justicia. Para ello, el Ejecutivo tendrá un plazo de 12 meses para ingresar la iniciativa legal correspondiente, mientras Gendarmería continuará ejerciendo dichas tareas de manera provisoria.
La mayor controversia se generó por la disolución automática de los gremios, medida que fue duramente cuestionada por organizaciones de funcionarios, que advierten falencias estructurales no abordadas por la reforma. Pese a ello, Cordero sostuvo que “no pueden existir sindicatos con armas”, argumentando que la iniciativa permitirá facilitar procesos de depuración interna en el contexto de investigaciones por corrupción, mientras el proyecto inicia ahora su tramitación legislativa en el Congreso.

