La Encuesta Casen 2024 situó la pobreza por ingresos en un 17,3% a nivel nacional, según informó el Gobierno este jueves. La medición incorpora una nueva metodología más exigente, aplicada entre noviembre de 2024 y febrero de 2025, que actualiza los criterios para definir la línea de pobreza y permite comparar resultados históricos bajo un mismo estándar.
Entre los principales cambios destacan la eliminación del alquiler imputado como ingreso, la diferenciación entre hogares arrendatarios y no arrendatarios, y la adopción de una canasta básica de alimentos más saludable, con menor presencia de ultraprocesados. Con esta metodología, la pobreza muestra una tendencia a la baja respecto de 2022 (20,5%), mientras que la pobreza extrema se ubicó en 6,9%, también con una trayectoria descendente en la última década.
Expertos valoraron la actualización técnica, pero coincidieron en que las cifras son preocupantes y obligan a volver a poner la pobreza en el centro del debate público. Advirtieron que el nuevo estándar tensiona el diseño del gasto social y refuerza la necesidad de combinar políticas de apoyo directo con crecimiento económico, empleo formal y mayor focalización de los recursos para reducir de manera sostenible la vulnerabilidad en el país.

