Un informe interno de la Dirección de Planificación (DIPLAP) del Ministerio de Educación de Chile reveló un déficit presupuestario de US$473 millones —equivalente a cerca de 426 mil millones de pesos— que compromete la continuidad de diversos programas educativos durante 2026.
El documento, dado a conocer por un reportaje de Radio Bío Bío, atribuye el desbalance a decisiones adoptadas durante la tramitación de la Ley de Presupuesto por parte de la administración anterior, generando un complejo escenario financiero para el actual Gobierno.
Uno de los aspectos más llamativos del informe es que, en paralelo al aumento de US$187 millones en el financiamiento de la gratuidad universitaria, no se aplicó el reajuste inflacionario del 3,1% a múltiples programas clave de la educación escolar y parvularia.
Subvenciones concentran el mayor déficit
El mayor componente del déficit corresponde a las subvenciones escolares, con un faltante de US$300 millones, equivalente al 63% del total. Según el documento, esta situación se explica por la falta de actualización de recursos en línea con la inflación.
El informe advierte que cerca del 90% de las subvenciones regulares y el 60% de la Subvención Escolar Preferencial se destinan al pago de remuneraciones, lo que podría traducirse en dificultades para cubrir sueldos de docentes y asistentes de la educación.
Desde la DIPLAP se señala que, al tratarse de obligaciones legales, el déficit deberá ser cubierto mediante reasignaciones internas o nuevos aportes fiscales, con una evaluación prevista para el cierre del primer semestre.
Servicios Locales y sistema en déficit estructural
Otro foco crítico identificado corresponde a los Servicios Locales de Educación Pública, que presentan un déficit de US$125 millones, equivalente al 26% del total.
El documento es categórico al señalar que el sistema de Nueva Educación Pública presenta costos superiores a sus ingresos y requiere nuevas inyecciones de recursos. Solo para asegurar su funcionamiento entre marzo y agosto de 2026 se necesitarían US$62 millones adicionales de forma inmediata.
Acuerdos sin financiamiento y presión adicional
El informe también detalla el impacto de un acuerdo salarial suscrito por sindicatos de la Fundación Integra, que implicó un costo de $33.539 millones. Aunque inicialmente se contemplaba financiamiento estatal parcial, este fue reducido y posteriormente eliminado por la Dirección de Presupuestos de Chile, obligando al Mineduc a absorber US$23 millones mediante reasignaciones internas.
Recortes a programas estudiantiles
Además, el documento evidencia recortes en programas clave para estudiantes. El Programa de Útiles Escolares sufrió una disminución del 22%, mientras que el de Textos Escolares —que beneficia a más de 3 millones de alumnos— registró una baja del 9%. Las Becas TIC también fueron reducidas en un 8%.
A esto se suma la falta de financiamiento para una evaluación adicional de lectura del SIMCE en segundo básico, considerada fundamental para el diagnóstico temprano de habilidades lingüísticas.
Finalmente, el no reajuste del ítem de remuneraciones del ministerio agrega otros US$22 millones al déficit total.
El informe concluye que el escenario fiscal en educación requerirá decisiones urgentes para garantizar la continuidad de servicios esenciales, en medio de crecientes presiones presupuestarias y demandas del sistema educativo.

